¿Qué ha cambiado en el mundo que cada vez hay más personas, adolescentes y adultos con depresión y ansiedad?
Datos del Centro para el Control de Enfermedades en Estados Unidos revelan que entre los años 2000 y 2007 la tasa de suicidios entre los 10 y 24 años se mantuvo estable, pero entre los años 2007 y 2017 esa tasa aumentó increíblemente en un 57% (Walsh, 2022).
¿Qué ha ocurrido en estos años que ha afectado tanto la vida de las personas?
Una de las cosas que ha impactado nuestra vida es la aparición de las redes sociales desde el 2004 cuando Facebook hizo su aparición por primera vez en la Universidad de Harvard para uso exclusivo de sus estudiantes, llegando a agrupar 5.000 millones de usuarios activos en todo el mundo, lo que supone casi el 80% de la población mundial (Roca, s/f). A partir de Facebook, han aparecido muchas otras redes sociales con más o menos popularidad como es el caso de Instagram, Snapchat, Tiktok, etc.
A partir del año 2010 aproximadamente, se comenzó a estudiar sobre el impacto que genera el uso de redes sociales en nuestra vida en general y en nuestra salud mental en particular, encontrándose cada vez más relación entre el tiempo de uso de estas plataformas con la ansiedad y la depresión.
En el año 2015, El Pew Research Center señaló una serie de factores estresantes inducidos por las redes sociales (Shafer, 2017):
- Ver personas publicando sobre eventos a los que no has sido invitado.
- Sentirse presionado para publicar contenido positivo y atractivo.
- Sentirse presionado para obtener comentarios y me gusta.
- Que alguien publique cosas sobre ti que no puedes cambiar o controlar.
- Sentirse reemplazable: Si alguien no responde a la foto de su mejor amiga con la suficiente rapidez o efusividad, la protagonista tiende a cuestionarse, ¿habrá encontrado otra mejor amiga?
- Demasiada comunicación: Un novio o novia quiere que envíes mensajes de texto con mucha más frecuencia de la que te sientes cómodo.
- FOMO (Fear of Missing Out) digital: Si no está actualizado con las últimas publicaciones en las redes sociales, ¿le impedirá sentir que puede participar en conversaciones de la vida real en la escuela al día siguiente? O la sensación de “me estoy perdiendo de algo”.
- ¿Te perderás un mensaje de un amigo cuando te necesite?
En diversos estudios se señala cómo el aumento en el tiempo de uso de las redes sociales está asociado con ansiedad y depresión y, aunque en un principio había la duda sobre si personas con estos trastornos podían tender más a usar redes sociales, las investigaciones más recientes sugieren claramente que: 1. El uso de las redes sociales está asociado con la ansiedad y esta ansiedad se presenta de muchas formas, todas las cuales son problemáticas para el bienestar de la persona (Reed, 2020), 2. Hay un vínculo significativo entre la presencia de redes sociales como Facebook y el deterioro de la salud mental en jóvenes (Walsh, 2022) y 3. Usar menos redes sociales de lo que normalmente haría conduce a una disminución significativa tanto de la depresión como de los sentimientos de soledad (Berguer, 2018).
Mi reflexión es que este uso desproporcionado de la tecnología claramente nos está alejando de lo real y de lo que tiene más valor. Recibir gratificación instantánea porque estás conectado a TikTok, Instagram, Facebook, YouTube o una plataforma de streaming probablemente esté haciendo que postergues cosas que son realmente importantes y esta postergación resulta en que, a su vez, te valores negativamente y desarrolles por ello cuadros de ansiedad o depresión, entrando en un círculo vicioso del que a muchos les cuesta verdaderamente salir.
Algunas personas simplemente no pueden reconocer que pasan mucho tiempo en sus teléfonos, computadoras, consumiendo videojuegos o plataformas de streaming, quitándole espacio al contacto real con otros o a la realización de actividades necesarias para su trabajo, estudios, negocios o personas importantes.
Adicionalmente, he observado en mis pacientes y en jóvenes que conozco, que el invertir todo su tiempo libre conectado a la tecnología de manera recreativa, les puede estar impidiendo, de alguna manera, reflexionar sobre su propia vida y hacia donde quieren ir, dificultando que se plantees sueños realistas que pudieran alcanzar.
Por otro lado, las redes sociales te exponen una y otra vez a personas que, en teoría, se ven perfectas, hacen cosas perfectas y viven una vida perfecta. Al final, muchos jóvenes y también adultos desarrollan la sensación de que sus vidas son aburridas, no han logrado nada o muy poco en comparación con la de los otros.
La ventaja que teníamos las personas de mi generación, que crecimos sin teléfonos móviles ni internet, era que nuestro patrón de comparación se circunscribía a personas de nuestro entorno: nuestros compañeros de clases, vecinos, amigos, en donde todos éramos relativamente iguales en cuanto a condiciones socioeconómicas y culturales y nuestro desarrollo personal era más o menos similar; en realidad, no teníamos, en la mayoría de los casos, cómo echar una mirada a la vida privada de la gente a nuestro alrededor. Por otro lado, la vida de ricos y famosos sólo la veíamos a través de las revistas del corazón, en televisión o en películas que, al fin y al cabo, nos mostraban un mundo muy lejano que no necesariamente añorábamos.
Hoy no es así y esto afecta tanto a chicos como adultos de mi generación que se comparan constantemente con todas esas personas que, en apariencia, ostentan vidas fabulosas con miles de amigos y parejas perfectas; vidas divertidísimas y de ensueño.
Otro tema que veo con preocupación es la calidad y cantidad de información que consumimos a través de las pantallas.
Sobre la calidad de información, es angustioso cómo nos bombardean a través de las redes con datos que nos pueden generar ansiedad o rabia y cómo se inserta, sobre todo en los jóvenes, la visión de un mundo catastrófico en donde no hay esperanza hacia el futuro. ¿Suena exagerado?
Más allá de esto, ¿cuánta información hay rodando por las redes sociales, o en general por internet, que no es cierta y puede generarnos angustia, rabia, tristeza, frustración, etc.? Lo más sensato que podemos hacer es siempre dudar de la veracidad de lo que recibimos a través de redes sociales y desconectarnos de aquellos canales que no estemos seguros de que manejan las fuentes con responsabilidad y que generen discursos de odio.
Otra pregunta que me hago es ¿cómo puede el cerebro manejar toda la información que estamos obteniendo a través de las pantallas a las que nos conectamos? ¿Estamos preparados para eso?
Considerando todo esto, es evidente la necesidad de bajar drásticamente el tiempo de uso de las redes sociales, videojuegos, uso de plataformas de streaming (Netflix, Prime, HBO, etc.), si deseas mantener una buena salud mental, conectarte con lo que es verdaderamente importante, reflexionar sobre tus objetivos personales y enfocarte en ellos.
Sugerencias:
- Concientiza el tiempo que pasas revisando redes sociales y utilizando servicios de streaming. Una buena manera puede ser revisando la herramienta de “Bienestar digital” de tu teléfono móvil.
- Si el resultado es que inviertes más de cuatro horas diarias, debes hacer un esfuerzo consciente por reducir este tiempo de exposición. Piensa que estás gastando cuatro horas de tu día conectado a tu teléfono o a plataformas de streaming.
- Busca conductas alternativas al uso de tecnología: compartir con familiares y amigos, hacer ejercicio, poner al día tareas retrasadas, leer un libro, continuar con tus proyectos personales, ocuparte de una buena alimentación, etc.
Esté artículo es parte del capítulo «Paso 8: La decisión de llevar una vida sin ansiedad» del libro «Reinicia tu Calma» de Yamila Guerrero. Disponib le aquí
Referencias Bibliográficas:
Berguer, M. W. (9 deNovember de 2018). Social media use increases depression and loneliness.
Obtenido de Penn Today: https://penntoday.upenn.edu/news/social-media-use-increases-depression-and-loneliness
Reed, P. (3 defebruary de 2020). Anxiety and Social Media Use. (P. Today, Ed.) Obtenido de
https://www.psychologytoday.com/us/blog/digital-world-real-world/202002/anxiety-and-social-media-use
Roca, C. (s/f). Creación Facebook : La historia completa detrás de la red social. Obtenido de The Power, Business School: https://www.thepowermba.com/es/blog/creacion-facebook-la-historia-completa-detras-de-la redsocial#:~:text=Todo%20comenz%C3%B3%20por%20all%C3%A1%20en,f%C3%ADsico%20de%20los%20dem%C3%A1s%20estudiantes.
Shafer, L. (15 deDecember de 2017). Social Media and Teen Anxiety. (H. G. Education, Ed.)Obtenido de https://www.gse.harvard.edu/news/uk/17/12/social-media-and-teen-anxiety
Walsh, D. (14 de Sepde 2022). Study: Social media use linked to decline in mental health. Obtenido de MIT Management Sloan School:
https://mitsloan.mit.edu/ideas-made-to-matter/study-social-media-use-linked-to-decline-mental-health
